Más que una clase, una identidad

 

Imagen de Qué quiere la clase media

¿Qué quiere la clase media?
Hernán Vanoli, Pablo Semán y Javier Trímboli
Capital Intelectual, 2016
120 páginas

 

Por Ana Paolini

¿Qué quiere la clase media? reúne tres ensayos breves de distintos autores. Antes de hablar de cada uno en particular, vale decir que la presentación y el prólogo (a cargo de Hinde Pomeraniec) funcionan en conjunto como un ensayo más, obligado para cualquier persona que -guiada por el título- sostenga todavía la creencia, idea o ilusión de la clase media como una unidad coherente, capaz de ser identificada de manera indiscutible a través de mediciones y definiciones.

Desde el punto de vista político, podríamos pensar que hablar de clase media como unidad es más un objetivo que una realidad. “Qué es cada gobierno según qué quiere la clase media”, como dicen José Natanson y Martín Rodríguez en la presentación, puede leerse como la capacidad de un gobierno de lograr hegemonía al disfrazar de homogéneo un universo de diferencias y rivalidades. 

Desde lo estrictamente económico hay un actor muy potente que refuerza la fábula de manera cotidiana: el marketing.  Sin nombrarla nunca “para el marketing la clase media es esa porción de la población que está entre el 5% más rico y el 5% más pobre” (Pág. 29)

“El consumo se da como forma de integración social. La ecuación que se hace, en general, es: si compro, pertenezco y soy ciudadano” (Pág. 30)

Alcanzan algunos minutos de publicidad para ver que la capacidad de interpelación va mucho más lejos que la audiencia realmente capaz de adquirir lo que se ofrece. (Algo que Beatriz Sarlo desarrolló un poco en los 90 en su obra Escenas de la vida posmoderna o que puede verse como meta en la película 99 francs)

Los medios, el factor simbólico-cultural, “componen y al mismo tiempo cristalizan el lenguaje de aquello que imaginan como clase media”, como dice Vanoli.

Por lo tanto, la pregunta del título irá mutando hacia qué es, qué fue y en qué podría convertirse la clase media en el futuro, y al mismo tiempo, ira demarcando tentativamente sus peculiaridades.

Cada vez más estrecha si se la mide únicamente por el nivel de ingresos, muchas veces potente pero silenciosa y fantasmal, como indica Ezequiel Adamovsky en Historia de la clase media y aquí se retoma:  “se trata de una identidad que aún se confunde con la de la nación toda”

La famosa grieta poskirchnerista se puede comprender como un revival (más) de viejas disputas de identidad y dominio de la clase media con nuevos ingredientes coyunturales.

 

Clase media Mafalda

 

I. Clase media: clichés, mutaciones, extinción y antagonismos representados en el cine

El ensayo de Hernán Vanoli se puede dividir en dos.

La primera parte se encarga de mostrar el poder real del marketing, el consumo y los medios en la identidad de la clase media, de dilucidar qué elementos permanecen en el tiempo desde su génesis a la actualidad, y por último, de  su posible extinción, a partir de las coincidencias y disidencias en las obras de dos autores: El capital en el siglo xxi de Thomas Piketty y Se acabó la clase media de Tyler Cowen.

¿Es más fácil imaginar el fin de la clase media que el fin del capitalismo? Pareciera que si

Mientras que para Piketty el factor determinante es la concentración de la riqueza y el aumento de las desigualdades, para Cowen será la eliminación de los puestos intermedios de trabajo, es decir, la metamorfosis de la burocracia en tecnocracia. (Algo que el macrismo propugna y Mark Fisher en Realismo capitalista o David Runciman en Política desestiman y refutan, ya que la tecnocracia requiere -también- de un gran ejército de trabajadores para ser verdaderamente *eficiente*)

La segunda parte es un estudio pormenorizado de los antagonismos de la clase media analizados en tres películas realizadas durante el kirchnerismo.

En el análisis de El estudiante (Santiago Mitre, 2011) se hará énfasis en las formas y actitudes de concebir la política dentro del ecosistema  de la burocracia académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA . La clase media politizada y pragmática versus la *clase media arty*, esteta y moralista.

En Dos disparos (Martín Rejtman, 2014), la relación de la clase media con el conurbano, las tensiones culturales entre ciertas disciplinas y profesiones “que nunca llegan a disputarse a nivel político”,  la desaparición de las instituciones y la precarización laboral.

Por último, en Relatos Salvajes (Damián Szifron, 2014), la forma de resolver los conflictos personales y con las instituciones funciona como un espejo imaginario de las diferencias políticas irreconciliables y la virulencia contenida que se fue gestando y hoy se fundamenta a ambos lados de *la grieta*

Como extensión posible de algunas temáticas, Vanoli retoma una parte de la identidad del kirchnerismo con su resurgimiento de la izquierda peronista y los Montoneros,  la importancia del marketing y las marcas, el desarrollo de la tecnología y la burocracia de la investigación dentro del CONICET en su última novela Cataratas (Random House Mondadori, 2015)

 

II. Un acercamiento para entender de qué se trata la proletarización de la clase media

Si bien el ensayo de Pablo Semán establece al principio una analogía entre el stand up y el lugar que ocupa el culto evangélico en las clases populares, el desarrollo se pone interesante cuando retrata la creciente volatilidad de la clase media a pesar de los períodos de retracción o expansión de los últimos 40 años.

“En una sociedad amenazada por dinámicas excluyentes,  el solo hecho de pertenecer al mundo de algo que podría reconocerse como *trabajo* redefine las fronteras de lo que puede reconocerse como clases medias”

Retomando parte de lo explayado por Vanoli, el autor se pregunta hasta qué punto es posible seguir sosteniendo ciertos clichés.  Si “ser laburante” es una característica central “antes que profesional, educado o independiente” entonces, lo que servía para definir la identidad idealizada de la clase media hoy pasa a ser una utopía.

Visto de esta manera, las clases medias se recortan hacia arriba con los “privilegiados de cuna” y hacia abajo con “marginales que viven del picoteo que va desde los planes sociales hasta las actividades ilegales pasando por una serie de labores que desgastan”

 

Clase media Mafalda 2

 

III. La innombrable

A través de un exhaustivo trabajo sobre la biografía y parte de la obra de Halperín Donghi, Javier Trímboli rastrea la existencia de la clase media, sus características y las razones de una experiencia fallida: llegar al poder  y frenar el ascenso del peronismo, al que se percibía como la versión local del fascismo.

“En cada libro con que Halperín aborda al siglo XX, a la clase media más que verla en acción se la sospecha”

Eludiendo los “contrastes drásticos” propios de su formación braudeliana  -que buscaba la larga duración de las estructuras por sobre los acontecimientos-  Tulio esbozará las raíces de esa derrota en el alejamiento y el desinterés político posterior al golpe del 30´ y en los elementos decisivos de los que se alimentaba la identidad de clase a la que denomina muchas veces “superior y profesional”: el antiplebeyismo y la persistencia de “ los mitos de la Argentina liberal” del siglo XIX.

 

 

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